© 2017 Secretaría IARA
 

  • Twitter Social Icon
  • Instagram Social Icon
  • w-facebook

Conmemoración del 104º aniversario del Genocidio Armenio en la Catedral San Gregorio El Iluminador

April 25, 2019

 

En la tarde del miércoles 24 de abril se realizó una misa y un acto en la Catedral San Gregorio El Iluminador por el 104º aniversario del Genocidio Armenio con la presencia de Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Hernán Lombardi, secretario de Gobierno del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos de la República Argentina, Ester Mkrtumyan, embajadora de Armenia en Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Paraguay, y dirigentes y representantes de las instituciones armenias de Argentina.

Kissag Mouradian, primado de la Iglesia Apostólica Armenia para la República Argentina y Chile, abrió el acto con una ceremonia religiosa. Posteriormente, tomó la palabra Antonio Sarafian en representación de IARA (Instituciones Armenias de la República Argentina).

Hernán Lombardi, en representación del Estado argentino, expresó que "sin memoria no hay posibilidad de educar para la paz". En ese sentido, se preguntó acerca de los hechos en común de cada genocidio: "Primero se va contra los que tienen la posibilidad de reflexionar, porque en el fondo lo que se busca es enmudecer", luego, el ejercicio del poder circunstancial. "En los hechos posteriores, los criminales buscan la invisibilización de sus hechos", que es una "estrategia permanente de los genocidas".

Se recibió además una carta de parte de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien le transmitió su saludo a la comunidad, junto con adhesiones de la senadora Miriam Boyadjian, la Confederación de Entidades Argentino Árabes y el diputado italiano Onorevole Mario Borghese.

Transcripción del discurso de Antonio Sarafian en representación de IARA:

En nombre de las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) quiero agradecer la presencia de todos ustedes.

24 de Abril de 1915. Quedará registrada no solamente en la vida de los armenios a través de sus generaciones, sino tambien en la historia de la humanidad.

Los hostigamientos, persecuciones y matanzas llevadas a cabo por el Sultán Hamid a partir de 1890, la masacre de Adana en 1909, pintaba un panorama oscuro al pueblo armenio, teniendo como colorario el genocidio ocurrido en 1915 que no cesó hasta hoy, ya que el negacionismo de Turquía es también una continuación del Genocidio.

Tomamos el 24 de Abril como fecha en que ese día una pleyade de intelectuales, religiosos y notables fueron encarcelados, mutilados, torturados y muertos, llevando a cabo un exterminio organizado

“No quedará ni un armenio en el territorio de Turquía”. Esa era la consigna: matar, deportar, quemar y vejar.

¿Y para el mundo no existían los derechos humanos? Hoy mismo en Turquía está prohibido por ley hablar del Genocidio y a aquel que no lo cumpla se lo sanciona con la cárcel. El escritor Orhan Pamuk, Hrant Dink, que pagó con su vida, y hasta hoy el diputado Garo Paylan y otros fueron y son hostigados por hablar del Genocidio.

Hoy en Estambul ciudadanos con carteles de 24 de Abril se manifestaron ante la realidad que oculta el gobierno de Turquía. Participaron muchos armenios islamizados y esta es una demostración del pueblo que se levanta contra su Estado porque estan cansados que se les mienta y que le cuenten otra historia.

Mi Argentina a través de la Ley 26.199 reconoce el Genocidio con sus 3 poderes y sería bueno tambien que nos acompañe todos los años con una declaración de solidaridad como un país respetuoso de los derechos humanos.

No vamos a tolerar que ningún país mediante preciones se entrometa en los asuntos internos que como ciudadanos argentinos realizamos a través de declaraciones y demostraciones, porque nosotros sí vivimos en una patria libre y soberana. Y es por eso que le pedimos a la Cancillería que tome cartas en el asunto y defienda nuestros intereses y de los que habitamos en este bendito suelo argentino.

Después de 104 años, Armenia y su pueblo revivió de sus cenizas, estamos diseminados por todo el mundo dando testimonio de nuestras vivencias y de
nuestros reclamos.

En Armenia más de un millon de personas hoy rindieron homenaje ante la llama eterna del complejo del Genocidio en Dzidzernagapert. Y fue el 24 de abril del 2012 que junto con integrantes de una delegación de armenios de la Argentina y el entonces Ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el Ingeniero Hernán Lombardi y el Secretario de Derechos Humanos de dicho Gobierno, Claudio Avruj, junto con la delegación argentina visitamos el Museo del Genocidio y caminamos juntos por ese complejo para depositar una ofrenda floral honrando a aquellos que fueron deportados y masacrados durante el genocidio y que no pudieron tener ni una tumba, ni una cristiana sepultura donde sus deudos puedan orar, llorar y rendirles un homenaje.

En el mundo son muy pocos los países y personas que todavía no lo reconocieron porque Turquía a través de la la influencia del poder económico quiere cambiar la historia, esa historia del pueblo armenio escrita con sangre.

Y pongo como ejemplo la ciudad de Armenia en Colombia, donde su gente comenzó a informarse cuál era el origen de su nombre y a partir del centenario del Genocidio en el 2015 su intendencia se sumó al reconocimiento. Turquía para cambiarles la historia a principios del 2019 invita a 11 miembros de su gabinete a Turquía con todos los gastos pagos, viajando en primera y en hoteles de 5 estrellas, con importantes regalos y con promesas que la ciudad iba a ser sede de importantes exposiciones internacionales de café.

En estos días el Parlamento italiano también se sumó a este reconocimiento, la declaración del Gobierno francés como 24 de Abril día del Genocidio Armenio, las adhesiones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de los organismos de derechos humanos son un paliativo a nuestro dolor.

Quiero recordar la declaración de su santidad el papa Francisco en la Basílica de San Pedro durante la misa del centenario en el 2015: es necesario recordarlos, es más, es obligación recordarlos, porque donde se pierde la memoria quiere decir que el mal mantiene aun la herida abierta. Esconder o negar el mal es como dejar que una herida siga sangrando sin curarla.

Hoy seguimos pidiendo justicia y si el mundo hubiera castigado a los resposables, no hubieran existido otros genocidios y el Holocausto.

Estimados, mi abuelo Harutiun fue muerto por la bala asesina de un gendarme turco. Esa misma bala es la que yo tengo en mi corazón pero todavía estoy vivo y seguiré luchando, mis hijas también la tienen y luchan, cada uno de los armenios tambien la tienen. 24 de Abril no es un día, 1915 no es un año, todos los días de nuestras vidas a través de nuetras actividades religiosas, sociales y culturales homenajeamos a nuestros mártires santificados, pedimos justicia y compartimos con nuestra cuarta generación nuestras vivencias y reclamos.

Pedimos justicia.

 

 


 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload