COMUNICADOS / PRENSA

 

18/06/2021

(Վարը՝  հայերեն)

LA COMUNIDAD ARMENIA REPUDIA LA VISITA DE LOS PRESIDENTES DE AZERBAIYÁN Y TURQUÍA A SHUSHÍ OCUPADA

 

Las instituciones armenias de la República Argentina repudiamos la visita que el presidente de Azerbaiyán Ilham Aliev y el presidente de Turquía Recep Tayib Erdogan y sus familiares a la capital histórica de Artsaj (Nagorno Karabagh) el 15 de junio 2021, y adhiere a la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Artsaj que reproducimos aquí abajo. Por más que los dos países agresores y genocidas multipliquen sus acuerdos bilaterales, Shushí así como el 70% del territorio de Artsaj se encuentra bajo ocupación de Azerbaiyán que violó el compromiso de abstenerse de usar la fuerza militar y resolver el conflicto en forma pacífica.

Por tanto adherimos a la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Artsaj con respecto a esta visita, cuyo texto completo es el siguiente:

"Լa visita del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, acompañado por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliev, y sus familias a la histórica capital de Artsaj, Shushí, que fue destruida por Turquía y Azerbaiyán en 1920 y en 2020, constituye una clara violación del derecho internacional, una flagrante manifestación de odio y la exteriorización de una política genocida y  terrorista.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Artsaj condena enérgicamente esa visita a los territorios ocupados de Artsaj, considerándola una provocación y una instigación  a la continuación de programas extremistas-expansionistas.

La comunidad internacional debería condenar las acciones provocadoras de Turquía. No solo la visita, sino las ideas, declaraciones y acuerdos alcanzados entre Ankara y Bakú como glorificación de las políticas de conquista medieval, son una seria amenaza a la seguridad internacional y regional, y constituyen un desafío para toda la humanidad y un golpe a la autoridad de todas las organizaciones y estructuras internacionales que integra Turquía".

 

Comunidad Armenia de Argentina

 

 ԱՐԺԱՆԹԻՆԻ ՀԱՅ ՀԱՄԱՅՆՔԸ ԿԸ ԴԱՏԱՊԱՐՏԷ ԱԶՐՊԷՅՃԱՆԻ ԵՒ ԹՈՒՐՔԻՈՅ ՆԱԽԱԳԱՀՆԵՐՈՒՆ ԱՅՑԸ ԳՐԱՒԵԱԼ ՇՈՒՇԻ

 

Արժանթինի հայ համայնքի հաստատութիւնները կը դատապարտեն Ազրպէյճանի նախագահ Իլհամ Ալիևի և Թուրքիոյ նախագահ Ռեջեփ Թայիփ Էրդողանի և իրենց ընտանեկան պարագաներու այցելութիւնը Արցախի պատմական մայրաքաղաք Շուշի անցեալ 15 Յունիս 2021-ին, և ամբողջական զօրակցութիւն կը յայտնէ Արցախի Արտաքին Գործոց Նախարարութեան յայտարարութեան, որ կը ներկայացնենք ստորև: Որքան ալ որ քառասունչորսօրեայ պատերազմը սկսած երկու ցեղասպան պետութիւնները երկկողմանի համաձայնութիւններ ստորագրեն, Շուշին, ինչպէս և Արցախի 70 տոկոսը այսօր կը մնայ Ազրպէյճանի կողմէ բռնագրաւուած տարածք: Պատերազմի նախաձեռնելով Ազրպէյճան խախտեց Արցախի հարցը խաղաղ կերպով լուծելու յանձնառութիւնը:

 

Արցախի ԱԳՆ յայտարարութիւնը Թուրքիայի նախագահի՝ Շուշի կատարած այցի կապակցութեամբ

Ադրբեջանի նախագահ Իլհամ Ալիևի ու նրա ընտանիքի ուղեկցութէամբ Թուրքիայի նախագահ Ռեջեփ Թայիփ Էրդողանի և նրա ընտանիքի անդամների այցը Արցախի պատմական մայրաքաղաք Շուշի, որը Թուրքիայի և Ադրբեջանի կողմից աւերուել է 1920 և 2020 թուականներին, միջազգային իրաւունքի կոպտագոյն խախտման, մարդատեացութեան, ցեղասպան ու ահաբեկչական քաղաքականութեյան վառ դրսևորում է։

Արցախի Հանրապետութեան արտաքին գործերի նախարարութիւնը խստօրէն դատապարտում է նման այցերը Արցախի օկուպացված տարածքներ՝ դրանք դիտարկելով որպէս սադրանք, ծաւալապաշտական և ծայրայեղական ծրագրերի շարունակման յայտ։

Միջազգային հանրութիւնը պէտք է դատապարտի Թուրքիայի սադրիչ գործողութիւնները, քանի որ նման այցելութիւնները, դրանց ընթացքում Անկարայի և Բաքուի կողմից հնչեցուած գաղափարները, յայտարարութիւնները, ձեռք բերուած պայմանաւորուածութիւնները և միջնադարեան նուաճողական քաղաքականութեան փառաբանումը լուրջ սպառնալիք են միջազգային և տարածաշրջանային անվտանգութեան համար, մարտահրաւէր՝ ողջ քաղաքակիրթ մարդկութեանը, հարուած՝ բոլոր այն կազմակերպութիւնների և կառոյցների հեղինակութեանը, որոնց անդամակցում է Թուրքիան։

 

 

 

24/04/2021

RECLAMO DE JUSTICIA POR EL GENOCIDIO ARMENIO, MÁS PRESENTE DESPUÉS DE LA GUERRA DE LOS 44 DÍAS

 

Este 24 de abril  se recuerda el 106° aniversario del Genocidio Armenio. A diferencia de años anteriores, tanto para Armenia como para los armenios de la Diáspora, esta conmemoración se da en el contexto de las terribles consecuencias  de la Guerra de los 44 Días que Azerbaiyán y Turquía lanzaron contra la República de Artsaj, el 27 de setiembre de 2020. La acción bélica se desarrolló en el marco de la crisis global provocada por la pandemia Covid-19, ignorando el llamado del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, de congelar los conflictos para evitar desastres humanitarios.

El aniquilamiento del pueblo armenio entre 1915 y 1923 -planificado y ejecutado por el Imperio Otomano y negado por Turquía, Estado heredero del Imperio Otomano- es un acontecimiento de la centuria pasada. No obstante, la Guerra de los 44 Días reveló cuán vigente es aún su amenaza.

Después de la trágica derrota que sufrió Armenia y la ocupación del 70 por ciento del territorio histórico de Artsaj, Azerbaiyán no ha dejado de presionar militarmente para anexar porciones de la región de Siunik, en el sur de Armenia. Además, el agresor  rechaza la devolución de prisioneros de guerra, violando los términos de la declaración tripartita que firmó el 9 de noviembre y expone su inhumanidad sin disimulo ni temor a sus consecuencias.

Los paralelos entre 1915 y 2020 son más que obvios:

  • En 1915, el Estado turco aprovechó el contexto de la Primera Guerra Mundial. El año pasado, Azerbaiyán –un Estado autoritario a cuyo frente está la familia Aliev desde hace casi treinta años- atacó Artsaj en plena pandemia.

  • Durante el Genocidio Armenio de 1915-1923, los perpetradores adoptaron políticas premeditadas de asesinatos en masa, deportación, conversiones religiosas forzadas, raptos de mujeres, niños y violaciones. Durante la Guerra de los 44 Días, frente a la mirada indiferente del mundo, Azerbaiyán y Turquía utilizaron armas letales contra la población civil y capturaron prisioneros armenios sin la más mínima consideración de sus derechos. Incluso, a pesar de los meses transcurridos, muchos de ellos aún esperan su liberación.

  • En ambos casos, el fin era/es terminar con la presencia armenia en la región. Ciento seis años atrás, el Genocidio se concibió en el contexto del plan panturquista de expansión territorial hacia Asia Central y de limpieza étnica y religiosa de pueblos y minorías no-turcas. En vísperas de la Guerra de los 44 Días, y con la exigencia de una conexión territorial entre Turquía y Azerbaiyán en la región sureña de Zanguezur, el panturquismo recupera su vigencia a costa de la supervivencia de Armenia.

  • La expresión “los que restan de la espada”, que suele utilizar el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan para referirse a los armenios y a las minorías cristianas masacradas a comienzos del siglo XX, prueba no solo que acepta que hubo una masacre de armenios, sino –y peor aún- que estos siguen estando en la mira del gobierno turco, incluso aquellos que están más allá de sus fronteras. Azerbaiyán, imitando a su mentora Turquía, a la que está unida por pertenecer a la misma etnia túrquica, sabe que no basta con la desaparición física de los armenios, sino que el genocidio se completa con la reescritura de la historia.

  • Así como Turquía eliminó los rastros del patrimonio cultural armenio, también lo hizo Azerbaiyán en Najicheván y en los territorios que ocupa desde el año pasado en Artsaj. Ahora sostiene que las iglesias e inscripciones armenias en los monumentos históricos no son armenias sino albanas, pueblo minoritario antepasado de Azerbaiyán.

Para los descendientes de armenios, esta nueva recordación del 24 de abril es más traumática que en otros años, en los que se demandaba el reconocimiento del genocidio. En esta oportunidad, luego de la guerra de 2020, preocupa la evidencia de que Turquía, gracias a la mediación de Azerbaiyán, viene a terminar el trabajo que comenzó en 1915. Por esta razón, la demanda de justicia por el Genocidio, su reconocimiento y reparación, debe ser más fuerte. Es inaceptable tolerar el negacionismo en todas sus formas.

“Cuando hay justicia sobre el pasado, un pueblo empieza a creer en la posibilidad de una justicia sobre el presente y sobre el futuro”, dijo el canciller Felipe Solá el 16 de abril en la presentación de la candidatura argentina al Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el período 2022-2024. En el pasado, no hubo justicia por el Genocidio Armenio y varios Estados vislumbraron la posibilidad de que quedaran impunes los actos genocidas.

Para los armenios, la posibilidad de que haya justicia por el Genocidio de 1915 abre el camino de superación de la derrota del año pasado, con la esperanza de un futuro con paz duradera, justicia y libre de nuevas amenazas de genocidios.

Un genocidio que no se reconoce, es un genocidio que continúa.

 

 

 

09/03/2021

Despedida de la embajadora de la República Armenia Sra. Estera Mkrtumyan

/Հայերեն տեքստը՝ ներքևում/

  El 9 de marzo, se llevò a cabo en el Arzobispado de la Iglesia Apostólica Armenia, el encuentro organizado por IARA, en la que están nucleadas las Instituciones Armenias de la República Argentina, para despedir a la Sra. Estera Mkrtumyan, Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de la República de Armenia en Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Paraguay, debido a que concluye su mandato en esta región.

La apertura del evento estuvo a cargo del Sr. Juan Sarrafian, quien luego de dirigir sus elogiosas palabras a la Embajadora invitó al Arzobispo Kissag Mouradián, Primado de la Iglesia Apostólica Armenia en  Argentina y Chile a brindar su mensaje de despedida.

  Por su parte Adriana Camara Kasbarian, Presidenta en ejercicio de IARA, manifestó sus deseos de éxito para la futura misión de  la  Embajadora, resaltó su labor en nuestro país y la excelente representación que se tuvo en su valiosa persona en el ámbito nacional.

Seguidamente invitó al Sr. Jorge Vartbaronian , quien fue el primer Cónsul Honorario en la Argentina, para que hablara en representación de los presentes.

  También pudieron enviar sus mensajes de despedida los representantes del interior del país quienes a través de la conexión remota por zoom expresaron sus elogios y buenos deseos, hablaron la Sra. Lilian Merdinian, Presidenta de la colectividad de Córdoba y Murad Yousoufian por la colectividad armenia de Rosario.

  A continuación se invitó a hacer uso de la palabra a la Sra. Embajadora, quien agradeció la cálida recepción que tuvo de parte de todos, el apoyo permanente de la comunidad y la inolvidable experiencia que le queda de la gestión de estos siete años desempeñados en la Argentina, quedando siempre con la esperanza de reencontrarse.

  Se encontraba presente la recientemente designada Agregada Consular Ani Hakobyan.

Como cierre del acto de despedida los dirigentes comunitarios agasajaron a la Embajadora con una cena en el Restaurant Armenia.

A continuación las palabras de despedida de la Sra. Embajadora Estera Mkrtumyan:

  “Estimados connacionales:

  Al concluir mis servicios diplomáticos como Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de la República de Armenia, quiero dirigir un mensaje especial a los connacionales de la comunidad armenia de la Argentina, que tuve el honor de conocer y la satisfacción de experimentar en su apoyo incondicional a mi gestión durante más de siete años de trabajo intenso en la Embajada de la República de Armenia.

Para los armenios nativos de la Madre Patria la diáspora es una parte de nuestra nación llena de interrogantes y desafíos. Mi residencia temporaria en Buenos Aires me permitió conocerla y familiarizarme con sus anhelos y sus preocupaciones, sus vivencias y sus objetivos. Me hizo conocer el valor de la conservación de nuestro acervo cultural y espiritual aún en la dispersión.

  También pude comprobar la riqueza que el intercambio de culturas ha producido en el seno de nuestras colectividades, acogidas oportunamente por la generosidad de las naciones donde los sobrevivientes del genocidio de 1915 se pudieron reencontrar con sus propias existencias y rehacer sus vidas. En mi caso, pude comprobar la grandeza de la sociedad argentina en el afecto y la consideración de los armenios y sus descendientes.

  En mi despedida solo tengo palabras de gratitud y reconocimiento. Los latidos de los corazones armenios de este país sintonizan íntimamente con los aciertos y los tropiezos de la Madre Patria, con la que comulgan ante cada nueva situación y en la que proyectan sus aspiraciones como integrantes de una nación en su mayor parte dispersa.

  Mis siete años en Buenos Aires han sido una escuela y un sitio de ensayos para mi formación, con innumerables episodios enriquecedores e inolvidables experiencias atesoradas en mi corazón y mi intelecto. Les agradezco por todo y valoro en toda su dimensión sentimientos y actitudes, diferencias y honores que atribuyo a mi representatividad más que a mi persona.

  Muchísimas gracias, y consideren que siempre estaré al servicio del fortalecimiento de la amistad armenio-argentina, relación en la que ustedes cumplen un rol trascendente y fundamental.

Un fuerte y prolongado abrazo”.

  Սույն թվականի մարտի 9-ին, Բուենոս Այրեսի  Հայկական առաքելական Սուրբ Գրիգոր Լուսավորիչ   եկեղեցու առաջնորդարանում տեղի ունեցավ Արգենտինայի, Ուրուգվայի, Չիլիի, Պերույի և Պարագվայի ՀՀ  արտակարգ և լիազոր դեսպանի՝ Ն․Գ տիկին Էսթերա Մկրտումյանի հրաժեշտի հանդիպումը∶ Ընդունելությունը կազմակերպվել էր Արգենտինայի հայկական կազմակերպությունների  միավորման կողմից (IARA)˸  Երեկոի ընթացքում  հայկական կազմակերպությունների ներկայացուցիչներն իրենց շնորհակալական խոսքն ուղղեցին տիկին Մկրտումյանին՝  նրա կատարած ծառայությունների համար˸ Դեսպանը իր հերթին շնորհակալություն հայտնեց ներկաներին՝ իր աշխատանքային տարիների ընթացքում  համայնքի ցուցաբերած աջակցության համար և հույս հայտնեց ապագայում կրկին հանդիպելու առիթ ունենալ∶ 

Հիշեցնենք, որ Ն․Գ․ տիկին Էսթերա Մկրտումյանը 2013-2017 թթ․-ին եղել է Արգենտինայում ՀՀ դեսպանության խորհրդական և հյուպատոս∶   2017-2021թթ․-ին ստանձնել է վերը նշված երկրների ՀՀ արտակարգ և լիազոր դեսպանի պաշտոնը∶

 

 

25/02/2021

Visita de la delegación de IARA a la Embajada de la República de Armenia en Argentina

 

Una delegación de IARA (Instituciones Armenia de la República Argentina) visitó, el jueves 25 de febrero de 2021, la sede de la Embajada de la República de Armenia en Buenos Aires. Los dirigentes comunitarios fueron recibidos por la Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de Armenia, Estera Mkrtumyan, y por la recientemente designada Cónsul de Armenia en Argentina, Ani Hakobyan.
La delegación de IARA estuvo encabezada por su presidenta Adriana Cámara Kasbarian, e integrada por Carlos Varty Manukian (Centro Armenio-Institución Administrativa de la Iglesia Armenia), Arturo Kedikian (Unión General

Armenia de Beneficencia), Eduardo Costanian (FRA-Tashnagtsutiún), Sergio Nahabetian (Organización Demócrata Liberal Armenia), Sergio Tchabrassian (Partido Social Demócrata Hnchakian) y Adrián Lomlomdjian (Unión Cultural Armenia).

Adriana Kasbarian agradeció a la embajadora la recepción y le dio la bienvenida y auguró éxitos en su misión a la nueva Cónsul de Armenia. También informó a las representantes diplomáticas sobre el cambio de autoridades

llevado adelante en la IARA de acuerdo a su estatuto fundacional, que establece una presidencia rotativa anual y sobre los proyectos conjuntos que se concretarán a lo largo del año. 
La embajadora Estera Mkrtumyan habló de la situación existente en Armenia y Artsaj después de la guerra, y la necesidad de mantener y profundizar la solidaridad permanente de la diáspora con ellas, en este caso particular, de la colectividad de Argentina. La representante de Armenia valoró significativamente el apoyo que desde siempre brinda la comunidad, no sólo en lo económico, sino también en lo político, cultural y social, destacando que ese gesto permanente de solidaridad y apoyo fue aún mayor durante los días de la guerra, cuando toda la colectividad unida se puso al servicio de las necesidades del pueblo de Armenia y Artsaj.
Los representantes institucionales manifestaron sus opiniones respecto a los temas tratados y coincidieron en seguir aportando diariamente al desarrollo de las relaciones entre Armenia y Argentina, y al fortalecimiento de los inquebrantables lazos que unen a la comunidad con Armenia y Artsaj.

 

23/02/2021

Comunicado de Prensa - El Embajador argentino Mariano Vergara presentó

sus Cartas Credenciales al Presidente de Armenia, Sr. Armen Sarkissian

 

 

    El día 23 de febrero, el recién nombrado Embajador Argentino ante la República de Armenia, Mariano Vergara, entregó sus Cartas Credenciales al Presidente de Armenia, Sr. Armen Sarkissian.

   La solemne ceremonia, que se desarrolló en la residencia presidencial en Ereván, constó de una reunión entre el embajador Vergara y el presidente Sarkissian, quien envió sus saludos al gobierno argentino, felicitó al embajador y expresó su confianza de que en los próximos años las relaciones amistosas entre Armenia y Argentina se fortalezcan y se amplíen aún más en beneficio de los dos países y pueblos amigos.

    Durante la conversación siguiente a la ceremonia, el embajador Vergara agradeció al presidente armenio por la cálida recepción y expresó su disposición a seguir contribuyendo al desarrollo de las tradicionales relaciones de amistad y fraternidad entre los dos países.

    El presidente Sarkissian manifestó que si bien Armenia y Argentina se encuentran distanciados geográficamente, son dos países muy cercanos, dadas sus estrechas relaciones de amistad y confianza. Agregó que si bien existen algunas diferencias entre ambos, también existen innumerables similitudes, refiriendo su deseo de que a partir de ahora se fortalezcan los lazos en común.

   Por su parte, el embajador Vergara recordó la importancia de la comunidad armenia en la Argentina y destacó el importante rol que cumple en la conformación de la sociedad de su país. Agregó que el objetivo de su gestión consistirá en contribuir a que ambos países puedan beneficiarse, en provecho de sus pueblos.

   Los interlocutores repasaron varios temas de la agenda bilateral, destacando con satisfacción la cooperación eficaz entre Argentina y Armenia tanto en el nivel bilateral, como multilateral, basada en valores y enfoques comunes.

22/02/2021

Comunicado de Prensa - El Embajador argentino Mariano Vergara presentó

sus cartas credenciales al Canciller de Armenia Ara Aivazian

 

Hoy, lunes 22 de febrero, el recientemente designado Embajador de la República Argentina en Armenia, Mariano Vergara, fue recibido por el Ministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Ara Aivazian.

Durante el encuentro, el nuevo embajador argentino en Ereván entregó copia de las cartas credenciales al Cancciller armenio, quien lo felicitó por su nombramiento y le deseó éxitos en su misión diplomática.

Aivazian, ex embajador de Armenia en la Argentina, subrayó que los pueblos de ambos países están unidos por relaciones amistosas de largos años, que distinguen de manera especial la estrecha y fecunda relación bilateral.

El Embajador Vergara agradeció la recepción y señaló su disposición para profundizar el diálogo político al más alto nivel entre las dos naciones, incrementar las relaciones comerciales y ampliar aún más la cooperación bilateral, prestando atención especial a todos los aspectos de interés mutuo, que unen a ambas naciones, tales como el proyecto de cooperación agrícola que se lleva adelante con el apoyo del INTA, de la Unión General Armenia de Beneficencia, la Asociación Tierras de Armenia y la Universidad Nacional Agraria de Armenia.

Las partes dialogaron sobre una serie de cuestiones de la agenda bilateral, enfatizando en las perspectivas de generar una mayor colaboración en múltiples esferas, acorde a las nuevas oportunidades que se generan en un mundo en constante transformación.

Durante el encuentro, los interlocutores destacaron el importante papel y contribución de la comunidad armenia de Argentina en el desarrollo de la cooperación entre los dos países.

20/02/2021

COMUNICADO DE IARA SOBRE LA SITUACIÓN DE ARTSAJ

[Վարը` Հայերեն]

[English follows]

El 20 de febrero de 1988, el entonces Soviet Supremo de la Región Autónoma (RA) de Nagorno Karabagh votó una resolución pidiendo su separación de la República Socialista Soviética (RSS) de Azerbaiyán y reincorporación a la RSS de Armenia en forma pacífica y en ejercicio de su derecho constitucional. Ante el rechazo de Azerbaiyán, la escalada de la violencia anti-armenia y la guerra desatada tras el desmembramiento de la URSS en 1991, la ex RA de Nagorno Karabagh declaró su independencia como República de Artsaj. Con la declaración del cese de fuego en 1994, la resolución del conflicto quedó delegada al Grupo Minsk copresidida por la Federación Rusa, Francia y los Estados Unidos de América. La guerra de 44 días que Turquía y Azerbaiyán iniciaron contra Artsaj el 27 de septiembre de 2020 demostró una vez más que Artsaj, un territorio que es por derecho internacional e históricamente armenio, no puede volver a formar parte de Azerbaiyán. En ocasión del 33 aniversario de la histórica fecha del 20 de febrero, reiteramos nuestro deber de bregar por el reconocimiento internacional de la República de Artsaj en respeto al derecho de autodeterminación de los pueblos.

20 Փետրուար 1988-ին, այն ժամանակ Լեռնային Ղարաբաղի Ինքնավար Մարզի (ԼՂԻՄ) Գերագոյն Խորհուրդը դիմեց Խորհրդային Միութեան Գերագոյն Խորհուրդին՝ դուրս գալու Խորհրդային Ազրպէյճանի կազմէն և միանալու Խորհրդային Հայաստանին գործադրելով Սահմանադրական իր իրաւունքը: Ազրպէյճանի մերժումին, հակահայ բռնութիւններու արշաւին և 1991-ին Խորհրդային Միութեան կազմալուծման յաջորդած պատերազմին արդիւնքով, ԼՂԻՄ-ը յայտարարեց իր անկախութիւնը և հռչակեց Արցախի Հանրապետութիւնը: 1994-ին հաստատուած զինադադարէն յետոյ, արցախեան հիմնախնդրի վերջնական կարգաւորումը մնաց Ռուսաստանի Դաշնութեան, Ֆրանսայի և Ամերիկայի Միացեալ Նահանգներու համանախագահութեամբ կազմուած Մինսքի Խումբի ոլորտին մէջ: 27 Սեպտեմբեր 2020-ին, Թուրքիոյ և Ազրպէյճանի կողմէ Արցախի դէմ ծաւալուած քառասունչօրեայ պատերազմը եկաւ ցոյց տալու, որ Արցախը, որ ե՛ւ միջազգային իրաւունքով, ե՛ւ պատմականօրէն հայկական հողատարածք է, չի՛ կրնար մնալ Ազրպէյճանի կազմին մէջ: 20 Փետրուարն 1988-ի պատմական թուականի 33-րդ տարեդարձին առիթով, կը վերահաստատենք մեր յանձնառութիւնը՝ շարունակելու Արցախի Հանրապետութեան միջազգային ճանաչման պայքարը հիմնուած ժողովուրդներու ինքնորոշման իրաւունքին վրայ:

On February 20, 1988, the then Supreme Soviet of the Nagorno Karabagh Autonomous Region (AR) voted a resolution calling for its separation from the Azerbaijani Soviet Socialist Republic (SSR) and its peaceful and active reincorporation into the Armenian SSR, exercising their own constitutional law. Faced with the rejection of Azerbaijan, the escalation of anti-Armenian violence and the war unleashed after the dismemberment of the USSR in 1991, the former Nagorno Karabakh AR declared its independence as the Republic of Artsakh. With the declaration of the ceasefire in 1994, the resolution of the conflict was delegated to the Minsk Group co-chaired by the Russian Federation, France and the United States of America. The 44-day war that Turkey and Azerbaijan launched against Artsakh on September 27, 2020 proved once again that Artsakh, a territory that is by international law and historically Armenian, cannot become part of Azerbaijan again. On the occasion of the 33rd anniversary of the historic date of February 20, we reiterate our duty to fight for the international recognition of the Republic of Artsakh in respect of the right of self-determination of the peoples.

26/11/2020

[English follows]

DECLARACION DE IARA ANTE LA SEDE DE LAS NACIONES UNIDAS

 

En 1945, tras el horror que significó para la humanidad la Segunda Guerra Mundial, todos los países independientes se aunaron en un anhelo de paz y acordaron, más allá de sus lógicas diferencias históricas, culturales y de intereses, conformar un organismo internacional global con ese objetivo primordial. Así quedo expresado en el primer artículo de la flamante Carta de las Naciones Unidas que reza que su propósito es “Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”.

Este año 2020, la ONU celebra su 75º aniversario en un momento en el que el mundo atraviesa grandes trastornos, agravados por una crisis sanitaria mundial sin precedentes que acarrea graves repercusiones económicas y sociales. En el marco de las correspondientes conmemoraciones, la Secretaría General de la organización ha planteado que “debe ser un año de diálogo, en el que, como familia humana, nos reunamos para hablar sobre nuestras prioridades y sobre la forma de construir un futuro mejor para todos”.

Las circunstancias han querido que sea un año particularmente desafiante para la humanidad. Es un momento tan grave que, desde el Papa Francisco hasta la gran mayoría de los líderes religiosos e intelectuales del mundo, han planteado la necesidad de aunar esfuerzos y dejar a un lado conflictos violentos, ante una pandemia que no ha hecho distinción de fronteras, nacionalidades ni estamentos sociales. El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, lo expuso con vehemencia el 23 de marzo de este año: “La agresividad del virus ilustra la locura de la guerra. Por eso, hoy pido un alto al fuego mundial inmediato en todos los rincones del mundo. Es hora de ‘poner en encierro’ los conflictos armados, suspenderlos y centrarnos juntos en la verdadera lucha de nuestras vidas (…) Silencien las armas; detengan la artillería; pongan fin a los ataques aéreos”, exhortó. Muchos lo escucharon en Libia, Yemen o Siria. Pero sus palabras, sin embargo, parecen no haber llegado a los oídos del gobierno de Azerbaiyán, que ya en julio pasado lanzó un ataque de artillería contra posiciones fronterizas armenias.

Lamentablemente, ese episodio de julio fue solo el preludio de una tragedia humana desatada a partir del infundado y premeditado ataque de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán sobre la República de Artsaj, el pasado 27 de septiembre.  Con profundo dolor advertimos que a los conflictos irresueltos en varias partes del mundo se ha sumado injustificadamente el restablecimiento de la violencia en la región del Cáucaso Sur, que golpea, una vez más, a todos los armenios del mundo, con su secuela de miles de víctimas y grandes cantidades de población civil desplazada, sobreviviendo en condiciones precarias, muy lejos de lo que deberían ser los recaudos mínimos necesarios en un contexto de pandemia.

Como han denunciado los gobiernos de la República de Armenia y de la República de Artsaj, hay dos detonantes fundamentales para este conflicto. En primer término, la actitud armamentista, belicista y totalitaria del gobierno de Azerbaiyán, que considera que Artsaj únicamente es un territorio a conquistar, ignorando o peor aun intentando eliminar a una población autóctona que vive allí desde hace miles de años y ha ejercido su derecho a la autodeterminación de conformidad con el Derecho Internacional y el marco constitucional en el que se encontraba al momento de declarar su independencia, como lo hicieron los pueblos armenio y azerbaiyano. En segundo lugar, la parcialidad y el afán expansionista de Turquía, que sigue desarrollando sistemáticamente la política anti armenia que siempre la ha caracterizado, al punto de no reconocer siquiera el genocidio de 1.500.000 armenios entre 1915 y 1923.

Armenia no ha tenido motivos ni razones para empezar una guerra. ¿Por qué exponer a su propia población civil? Su postura siempre fue mantener la paz y continuar con las negociaciones pacíficas en el marco del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea, hasta hallar una resolución definitiva de este conflicto. Consecuentemente, se ha visto absolutamente vulnerado uno de los tres principios de las acordados en el marco de las negociaciones de Minsk, que es el de no amenazar ni utilizar la fuerza.

Sabemos de la preocupación de las Naciones Unidas por promover y exigir el respeto del Derecho Internacional Humanitario, que se ve particularmente afectado en este lamentable conflicto.

Recordemos que el 18 de octubre pasado el Secretario General de las Naciones Unidas condenó los ataques a las áreas pobladas en la zona de conflicto de Nagorno-Karabaj y sus inmediaciones, y señaló que “en virtud del Derecho Internacional Humanitario, ambas partes tienen la obligación de velar constantemente por preservar y proteger a los civiles y la infraestructura civil durante la conducción de operaciones militares”.

Más recientemente, el 2 de noviembre, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó en un comunicado su preocupación por los continuos ataques indiscriminados en las áreas pobladas en la zona de conflicto de Nagorno-Karabaj y sus alrededores. Entre otras consideraciones, la Sra. Michelle Bachelet también expresó su preocupación por los videos que muestran acciones calificables como crímenes de guerra. “Aunque en las redes sociales circulan muchas imágenes falsas, las investigaciones detalladas de los medios de comunicación sobre los vídeos que parecían mostrar a tropas azerbaiyanas ejecutando sumariamente a dos armenios capturados con uniformes militares revelaron informaciones convincentes y profundamente inquietantes”, alertó. Y recordó que, según el Derecho Internacional Humanitario, el asesinato deliberado de personas bajo protección supone “una grave violación de los Convenios de Ginebra y, por lo tanto, un crimen de guerra”.

Por su parte, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre el uso de mercenarios ha expresado su preocupación por los informes generalizados que indican que el gobierno de Azerbaiyán, con la ayuda de Turquía, utilizó combatientes sirios, motivados por ganancias dinerarias, para apuntalar y mantener sus operaciones militares en la zona de conflicto de Nagorno-Karabaj, incluso en el frente de batalla.

Finalmente, los organismos internacionales también se han expresado contra las graves violaciones de las normas convencionales y consuetudinarias aplicables en los conflictos armados para la preservación del patrimonio cultural, dado los ataques deliberados contra templos, monumentos y museos que dan testimonio de la increíble riqueza cultural de la región. Uno de los hechos más significativos fue el doble bombardeo azerí a la histórica Catedral de Ghazanchetsots de Shushí.

Pero no nos engañemos. Muchas mujeres y muchos hombres a lo largo y ancho de todo el mundo se preguntan cuál es la eficacia de una organización como la ONU si no puede impedir o detener conflictos que afectan, sobre todo, a poblaciones civiles que solo quieren vivir en paz, en sus territorios ancestrales, y conforme sus valores y pautas culturales. Si 150.000 habitantes de la región de Nagorno Karabagh, hoy República de Artsaj, no pueden ejercer pacíficamente sus derechos, y si esto se ve agravado porque la política expansionista turca representa un peligro para la paz y la seguridad regional y quién sabe mundial, significa que la comunidad internacional organizada aún está muy lejos de cumplir cabalmente con ese magnífico propósito previsto al tope de su Carta Magna.

Ni siquiera puede hallarse consuelo en el desenlace parcial que ha tenido el conflicto en estos días. El cese de fuego impuesto a partir del 10 de noviembre se basa en las posiciones militares donde se encontraban las partes, lo cual implica reconocerle a Azerbaiyán posesiones obtenidas por la fuerza en violación de los acuerdos previos alcanzados bajo el auspicio del Grupo de Minsk. No se garantiza la investigación de las numerosas denuncias de violaciones del Derecho Internacional Humanitario ni de los crímenes de guerra perpetrados en los 45 días del conflicto armado. Y no se dice ni una palabra sobre el futuro status de Artsaj que al menos permitiera a su diezmada población esperanzarse con que semejante pérdida actual sirva para alcanzar un futuro de paz, libertad y prosperidad.

Sabemos que el Secretario General de la ONU celebró que se haya alcanzado el acuerdo sobre el cese de las hostilidades, pero asimismo agregó que es primordial que todas las partes respeten el Derecho Internacional Humanitario y los derechos humanos.

En ese sentido, no puede ignorarse lo que dispone la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de la ONU (adoptada por la resolución 260 de la Asamblea General del 9 de diciembre de 1948), que reprime la instigación directa y pública a cometer genocidio, así como su tentativa y complicidad. Recientes declaraciones de los presidentes de Turquía Erdogan y de Azerbaiyán Aliyev, que explícitamente hablan de terminar con los armenios, deberían ser tomadas seriamente en cuenta por las instancias internacionales que deben propiciar que se cumpla la Convención. De otra manera, no habrá una verdadera paz en la región, sino que estaremos asistiendo a un paso más dentro de un macabro plan de limpieza étnica.

Por todo ello, como representantes de las Instituciones de la Comunidad Armenia, y acompañados por miles de personas no solo de nuestra comunidad sino de todas las colectividades y sectores que integran la ciudadanía argentina, requerimos que los órganos pertinentes de las Naciones Unidas asuman el compromiso perentorio e ineludible de ejecutar todas las acciones necesarias para, no solo garantizar que cese el desastre humanitario que se ha perpetrado en la región de Nagorno Karabagh, a partir del infundado y premeditado ataque de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán sobre la República de Artsaj desde el 27 de septiembre pasado, sino también para asegurar que la población armenia originaria de la región pueda ejercer libremente su derecho a vivir en paz.

Para ello, concretamente, es necesario:

  • Que el cese del fuego declarado no se convierta en una garantía de impunidad para los agresores, Azerbaiyán y Turquía. La comunidad internacional no debe aceptar pasivamente que puedan alcanzarse objetivos geopolíticos mediante el uso de la fuerza, despreciando el Derecho Internacional.

  • Garantizar la seguridad de las poblaciones civiles de la región, como imperiosa e inmediata obligación.

  • Condenar enérgicamente los ataques contra poblaciones civiles y, lo que es más grave aún, el uso de fósforo blanco con propósitos incendiarios, prohibido por el Protocolo III de la Convención de Armas Químicas, y el de bombas racimo que causan daños humanos comparables a los de las minas antipersonales. Esos proyectiles están prohibidos por la Convención de Oslo del 2008 sobre Municiones de Racimo debido a su carácter letal indiscriminado y desproporcionado. La investigación y eventual juzgamiento de estos hechos aberrantes debe ser una obligación a asumir por parte de los organismos internacionales competentes.

  • Que los órganos y tribunales internacionales competentes investiguen y juzguen si se han cometido actos que implican alguno de los supuestos previstos en la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.

  • Que el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) controle efectivamente el retorno de las personas desplazadas y refugiados a sus zonas de origen, velando por su seguridad y tranquilidad.

  • Reclamar la urgente intervención de la UNESCO para la preservación del Patrimonio Histórico Armenio en Artsaj, e investigar y sancionar las violaciones a la Convención de La Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado y normas internacionales complementarias.

  • Para garantizar estos compromisos, y más allá de lo dispuesto preliminarmente en el acuerdo tripartito del 9 de noviembre, constituir una misión de paz bajo mandato de la ONU para que se observe definitivamente el armisticio y el pleno respeto al Derecho Internacional Humanitario.

  • Finalmente, es necesario renovar el mandato dado por el Consejo de Seguridad de la ONU al Grupo de Minsk, para que se aboque con carácter urgente a hallar una solución definitiva a este penoso conflicto, con pleno respeto de los principios de Derecho Internacional que rigen la convivencia pacífica entre países, y que le permita al pueblo de Artsaj vivir en paz y libertad en su territorio.

Alcanzar estos objetivos constituirá sin duda uno de los mayores logros que podrá mostrar la Organización de las Naciones Unidas en el marco de la celebración de su 75° Aniversario.

IARA STATEMENT TO THE UNITED NATIONS HEADQUARTERS


In 1945, after the horror that World War II meant for humanity, all independent countries united in a desire for peace and agreed, beyond their logical historical, cultural and interest differences, to form a global international body with that primary objective.  This is how it is expressed in the first article of the brand new Charter of the United Nations, which states that its purpose is to “Maintain international peace and security, and to that end: take effective collective measures to prevent and eliminate threats to peace, and to  suppress acts of aggression or other breaches of the peace;  and to achieve by peaceful means, and in accordance with the principles of justice and international law, the adjustment or settlement of controversies or international situations that may lead to breaches of the peace ”.

This year 2020, the UN celebrates its 75th anniversary at a time when the world is going through major upheavals, exacerbated by an unprecedented global health crisis that has serious economic and social repercussions.  Within the framework of the corresponding commemorations, the General Secretariat of the organization has stated that “it should be a year of dialogue, in which, as a human family, we meet to talk about our priorities and how to build a better future for  everybody".

Circumstances have made it a particularly challenging year for humanity.  It is such a serious moment that from Pope Francis to the vast majority of religious and intellectual leaders in the world, they have raised the need to join forces and put aside violent conflicts, in the face of a pandemic that has not distinguished borders, nationalities nor social classes.  The Secretary General of the United Nations, Antonio Guterres, put it vehemently on March 23 of this year: “The aggressiveness of the virus illustrates the madness of war.  That is why today I call for an immediate global ceasefire in all corners of the world.  It is time to ‘lock up’ armed conflicts, suspend them and focus together on the true struggle of our lives (…) Silence the weapons; stop the artillery; put an end to air strikes, "he urged.  Many heard it in Libya, Yemen or Syria.  But his words, however, seem not to have reached the ears of the Azerbaijani government, which already last July launched an artillery attack against Armenian border positions.

Unfortunately, that July episode was only the prelude to a human tragedy unleashed after the baseless and premeditated attack by the Azerbaijani Armed Forces on the Republic of Artsakh on September 27.  It is with deep sorrow that we note that unresolved conflicts in various parts of the world have been unjustifiably added to the reestablishment of violence in the South Caucasus region, which is hitting, once again, all Armenians in the world, with its sequel to thousands of  victims and large numbers of displaced civilians, surviving in precarious conditions, far from what should be the minimum necessary precautions in a context of pandemic.

As the governments of the Republic of Armenia and the Republic of Artsakh have denounced, there are two fundamental triggers for this conflict.  In the first place, the armament, warmongering and totalitarian attitude of the Azerbaijani government, which considers that Artsakh is only a territory to be conquered, ignoring or worse still trying to eliminate an indigenous population that has lived there for thousands of years and has exercised their right  to self-determination in accordance with International Law and the constitutional framework in which it was at the time of declaring its independence, as did the Armenian and Azerbaijani peoples.  Second, Turkey's partiality and expansionist zeal, which continues to systematically develop the anti-Armenian policy that has always characterized it, to the point of not even recognizing the genocide of 1,500,000 Armenians between 1915 and 1923.

Armenia has had no motive or reason to start a war.  Why expose your own civilian population?  Her position has always been to maintain peace and continue peaceful negotiations within the framework of the Minsk Group of the Organization for European Security and Cooperation, until a definitive resolution of this conflict is found.  Consequently, one of the three principles agreed upon in the framework of the Minsk negotiations, which is not to threaten or use force, has been absolutely violated.

We are aware of the concern of the United Nations to promote and demand respect for International Humanitarian Law, which is particularly affected in this regrettable conflict.

Let us recall that on October 18, the Secretary General of the United Nations condemned the attacks on the populated areas in the Nagorno-Karabakh conflict zone and its surroundings, and stated that “under International Humanitarian Law, both parties have the obligation to  constantly ensure the preservation and protection of civilians and civilian infrastructure during the conduct of military operations ”.

More recently, on November 2, the United Nations High Commissioner for Human Rights expressed in a statement her concern about the continuing indiscriminate attacks on populated areas in and around the Nagorno-Karabakh conflict zone.  Among other considerations, Ms. Michelle Bachelet also expressed concern about videos showing actions that qualify as war crimes.  "Although many false images circulate on social media, detailed media investigations into videos that appeared to show Azerbaijani troops summarily executing two captured Armenians in military uniforms revealed compelling and deeply disturbing information," he warned.  And she recalled that, according to International Humanitarian Law, the deliberate murder of people under protection is "a serious violation of the Geneva Conventions and, therefore, a war crime."

For its part, the UN Working Group on the Use of Mercenaries has expressed concern about widespread reports that the Azerbaijani government, with the help of Turkey, used Syrian fighters, motivated by monetary gain, to prop up and  maintain its military operations in the Nagorno-Karabakh conflict zone, including on the front lines.

Finally, international organizations have also spoken out against the serious violations of conventional and customary norms applicable in armed conflicts for the preservation of cultural heritage, given the deliberate attacks against temples, monuments and museums that bear witness to the incredible cultural wealth of  the region.  One of the most significant events was the double Azeri bombardment of the historic Ghazanchetsots Cathedral in Shushí.

But make no mistake.  Many women and many men throughout the world wonder how effective an organization like the UN is if it cannot prevent or stop conflicts that affect, above all, civilian populations that only want to live in peace, in their ancestral territories, and according to their values and cultural guidelines.  If 150,000 inhabitants of the Nagorno Karabagh region, today the Republic of Artsakh, cannot peacefully exercise their rights, and if this is aggravated because the Turkish expansionist policy represents a danger to regional peace and security and who knows global, it means that  the organized international community is still a long way from fully fulfilling that magnificent purpose foreseen at the top of its Magna Carta.

No consolation can even be found in the partial outcome of the conflict in these days.  The ceasefire imposed as of November 10 is based on the military positions where the parties were located, which implies recognizing to Azerbaijan possessions obtained by force in violation of the previous agreements reached under the auspices of the Minsk Group.  The investigation of the numerous complaints of violations of International Humanitarian Law or of the war crimes perpetrated in the 45 days of the armed conflict is not guaranteed.  And not a word is said about the future status of Artsakh that would at least allow her decimated population to hope that such a current loss will serve a future of peace, freedom and prosperity.

We know that the UN Secretary General welcomed the agreement on the cessation of hostilities, but also added that it is essential that all parties respect International Humanitarian Law and human rights.

In this sense, the provisions of the UN Convention on the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide (adopted by resolution 260 of the General Assembly of December 9, 1948), which represses the direct and public instigation of  commit genocide, as well as his attempt and complicity.  Recent statements by the presidents of Turkey Erdogan and Azerbaijan Aliyev, who explicitly speak of ending the Armenians, should be taken seriously into account by the international bodies that must promote compliance with the Convention.  Otherwise, there will be no true peace in the region but we will be witnessing one more step in a macabre plan of ethnic cleansing.

For all these reasons, as representatives of the Institutions of the Armenian Community, and accompanied by thousands of people not only from our community but from all the communities and sectors that make up the Argentine citizenry, we require that the pertinent organs of the United Nations assume the commitment  It is imperative and unavoidable to carry out all the necessary actions to not only guarantee that the humanitarian disaster that has been perpetrated in the Nagorno Karabagh region, from the unfounded and premeditated attack of the Armed Forces of Azerbaijan on the Republic of Artsakh  September 27, but also to ensure that the native Armenian population of the region can freely exercise their right to live in peace.

To do this, specifically, it is necessary:
- That the declared ceasefire does not become a guarantee of impunity for the aggressors, Azerbaijan and Turkey.  The international community must not passively accept that geopolitical objectives can be achieved through the use of force, disregarding international law.
- Guarantee the security of the civilian populations of the region, as an urgent and immediate obligation.
- Strongly condemn attacks against civilian populations and, what is even more serious, the use of white phosphorus for incendiary purposes, prohibited by Protocol III of the Chemical Weapons Convention, and cluster bombs that cause human damage comparable to those of  antipersonnel mines.  These projectiles are prohibited by the 2008 Oslo Convention on Cluster Munitions due to their indiscriminate and disproportionate lethality.  The investigation and eventual prosecution of these aberrant facts should be an obligation to be assumed by the competent international organizations.
- That the competent international bodies and courts investigate and judge whether acts have been committed that involve any of the assumptions provided for in the Convention for the Prevention and Punishment of the Crime of Genocide.
- That the High Commissioner of the United Nations Organization for Refugees (UNHCR) effectively control the return of displaced persons and refugees to their areas of origin, ensuring their safety and tranquility.
- Demand the urgent intervention of UNESCO for the preservation of the Armenian Historical Heritage in Artsakh, and investigate and punish the violations of the 1954 Hague Convention for the protection of cultural property in the event of armed conflict and complementary international norms.
- To guarantee these commitments, and beyond the preliminary provisions in the tripartite agreement of November 9, constitute a peacekeeping mission under the mandate of the UN so that the armistice is definitely observed and full respect for International Humanitarian Law.
- Finally, it is necessary to renew the mandate given by the UN Security Council to the Minsk Group, so that it urgently undertakes to find a definitive solution to this painful conflict, with full respect for the principles of International Law that govern  the peaceful coexistence between countries, and that allows the people of Artsaj to live in peace and freedom in their territory.

Achieving these goals will undoubtedly constitute one of the greatest achievements that the United Nations can show as part of the celebration of its 75th Anniversary.

24/11/2020

Visita a la Embajada de la Federación Rusa

Las Instituciones Armenias de la República Argentina, IARA, representadas por una escasa comitiva, cumpliendo estrictamente los protocolos vigentes por la pandemia covid-19 visitaron al Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Federación de Rusia en Argentina Dimitry Feoktistov.

La delegación estuvo encabezada por el Presidente de IARA, Sergio Nahabetian (O.D.L.A.), Rubén Arturo Kedikian (U.G.A.B.), Adriana Kasbarian (U.C.A.) y Eduardo Costanian (F.R.A.) quienes fueron recibidos con la amabilidad característica del pueblo ruso.


En el transcurso del encuentro se abordaron distintos temas siendo los más relevantes el conflicto bélico desatado en los territorios de Artsaj (Nagorno Karabaj).

 

Se le transmitió al Embajador el agradecimiento de nuestra comunidad al gobierno de Rusia por intervenir en el conflicto, desembarcando en la zona de conflicto exponiendo a sus tropas. Se le solicitó que transmita a su Gobierno la preocupación de los armenios del mundo sobre la preservación de monumentos, iglesias y reliquias, muchas de ellas de varios siglos de antigüedad. La destrucción del patrimonio histórico ya sea religioso, cultural o de cualquier índole significa un retroceso en el acervo formativo de un mundo en el que se debería priorizar el diálogo por sobre la fuerza. La delegación de IARA también transmitió la preocupación en la injerencia de las fuerzas armadas turcas en la zona.

El embajador Feoktistov correspondió los agradecimientos asegurando que los comunicaría a su gobierno, a la vez que expresó los deseos de fortalecer aún más los vínculos y el intercambio cultural y deportivo entre las instituciones de la comunidad armenia y la comunidad rusa.

 

Con el deseo compartido de ambas partes de proteger a los armenios de Artsaj (Nagorno Karabaj) para que puedan desarrollarse con las garantías de paz y en el marco del respeto a los derechos de las personas, se despidieron con el compromiso de volver a encontrarse en mejores circunstancias

 

16/11/2020

 

Comunicado de IARA sobre la situación de Artsaj

 

Luego de 44 días de guerra en Artsaj, el primer ministro de Armenia Nikol Pashinian firmó un acuerdo de cese de fuego con los presidentes de Azerbaiyán, Ilham Aliev, y Rusia, Vladimir Putin.

 

Las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) se dirigen a la opinión pública en general y a la comunidad armenia en particular para rendir homenaje a los soldados y civiles armenios caídos en esta guerra, honrar su memoria y heroísmo. Su patriotismo y sacrificio serán el espejo en el cual las futuras generaciones armenias verán la dignidad del ser armenio milenario.

Esta guerra desatada por Azerbaiyán el 27 de septiembre fue el proyectado final programado desde que Ilham Aliev asumió el poder en 2003. El presidente de Azerbaiyán hizo del odio a los armenios una política estatal en su agenda interna y externa y descartó cualquier solución pacífica al conflicto. La Guerra de Cuatro Días en abril de 2016, el ataque contra Armenia en julio pasado y los incesantes intentos de incursión y refriegas a lo largo de la línea de contacto en todos estos años dejaron claro que Bakú esperaba la oportunidad para pasar a la ofensiva general. Lo hizo en el contexto global de la crisis de la pandemia Covid-19 dando mayor prueba de su inhumanidad.

Turquía es cómplice de Azerbaiyán y partícipe directa de esta guerra. Ankara brindó soporte militar, apoyo diplomático, armó y trasladó a Artsaj mercenarios y yihadistas de Idlib (Siria) y otras partes del mundo para combatir contra los armenios. Después de involucrarse en la guerra en Siria y en Libia, después de armar y financiar grupos islamistas neo-otomanos en el Líbano, después de constantes provocaciones de enfrentamientos con Chipre y Grecia en el Mediterráneo Oriental, después de insultos al presidente de Francia y aval y elogio al terrorismo islamista en Europa, Ankara puso pie en el Cáucaso para “cumplir con la obra de nuestros antepasados”, en las palabras mismas del presidente Erdogan. Se refiere al centenario proyecto panturquista de conectar territorialmente Turquía y Azerbaiyán y proyectarse hacia Asia Central. El Genocidio de 1915-23 fue el primer intento de concreción de ese proyecto; esta guerra fue el segundo.

Armenia, por lo tanto, luchó en condiciones de tremenda asimetría de poder contra Azerbaiyán, Turquía y los mercenarios yihadistas, sufriendo el bloqueo de suministro de armas y alimentos, y padeciendo la indiferencia de un mundo en el que pocos líderes se dignaron en nombrar al agresor. Algunos tomaron una postura de neutralidad, que siempre es en detrimento del lado más vulnerable. De hecho, la población civil en las ciudades de Artsaj fue blanco incluso con armas prohibidas por el derecho humanitario internacional como son las bombas de racimo, la iglesia de Ghazachetsots de Shushi fue bombardeada en dos oportunidades, y Azerbaiyán usó fósforo blanco provocando un claro acto de genocidio. Pese a todo ello, las fuerzas armenias impidieron que se concretara el objetivo de llegar a la capital Stepanakert, como Azerbaiyán pretendía en una “guerra relámpago”.

El acuerdo de cese de fuego, cuyo texto oficial aún se desconoce, obligaría la cesión de amplias extensiones territoriales del histórico Artsaj que se liberaron en la guerra de 1992-1994, como así también, partes de la otrora Región Autónoma de Nagorno Karabaj incluyendo la ciudad de Shushí.

 

De los aproximadamente 12 mil kilómetros cuadrados del histórico Artsaj, quedarían unos 2,5 mil kilómetros cuadrados. También se aceptaría establecer un vínculo territorial entre la región de Najicheván y Azerbaiyán, como también, una franja de 5 kilómetros de ancho, bajo el control de las tropas de paz rusas, uniría la región sureña de Gorís en Armenia con Stepanakert.

El primer ministro Pashinian aseguró que es el precio para no perder todo. La oposición rechaza el acuerdo, considerándolo una concesión inaceptable.

Cada institución de la comunidad tiene la libertad de posicionarse con respecto a estas posturas enfrentadas, pero nos une el deseo inquebrantable de seguir bregando por generar las condiciones imprescindibles que garanticen la seguridad e integridad de Artsaj, el derecho de vivir en paz y libertad de su pueblo y la preservación de los valiosos monumentos de la milenaria cultura armenia.

Es por esta razón que hoy más que nunca llamamos a todos los integrantes de la comunidad a no bajar los brazos, a seguir en alerta y movilización, y sobre todo a redoblar esfuerzos para enfrentar los nuevos desafíos de esta etapa difícil y penosa para Artsaj y para Armenia en el frente diplomático, en el área de la comunicación pública y, fundamentalmente, en la ayuda humanitaria y financiera para reparar la destrucción que causó Azerbaiyán, asegurar el retorno de los refugiados a sus hogares, para la reconstrucción y la resurrección de Artsaj.

 

12/9/2018

No a la relativización del Genocidio Armenio

Ante las declaraciones públicas de la Diputada Nacional Dra. Elisa Carrió de la semana del 3 de septiembre, ponemos en conocimiento de la opinión pública nuestra inquietud por la referencia al Genocidio Armenio, crimen de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptible, en un contexto ajeno al que debe ser tratado.

El Genocidio de 1915-1923 perpetrado contra el pueblo armenio por el Estado turco es un tema muy sensible para el colectivo armenio por tratarse de un crimen que aún no ha sido reconocido por Turquía.

Sus expresiones sorprenden por tratarse de una persona conocedora del tema y con una vasta formación filosófica e histórica sobre cuestiones de discriminación.

Las instituciones integrantes de IARA que adhieren a este comunicado consideran que dichas expresiones podrían llegar a ser utilizadas para reforzar las prácticas de relativización, banalización y negación del Genocidio Armenio, que lleva adelante hasta hoy el Estado turco.

Sabiendo bien la posición de la Señora Diputada en defensa del reconocimiento del Genocidio Armenio, se ha solicitado un encuentro con ella y quedamos a la espera de su respuesta.

 

 

Instituciones que adhieren:

 

Agrupación Scout Antranik; Agrupación Scout Ararat; Agrupación Scout San Vartán; Asociación Civil Armenia de Beneficiencia para América del Sur “HOM”; Asociación Cultural Armenia; Asociación Residentes Armenios de Mar del Plata; Cámara Argentino Armenia de Industria y Comercio; Cátedra Armenia de la Universidad Nacional de Rosario; Colectividad Armenia de Córdoba; Colectividad Armenia de Rosario; Deportivo Armenio; Fundación Arzoumanian; Fundación Armenia; Fundación Memoria del Genocidio Armenio; Fundación Educacional Vicente López; Institución Administrativa de la Iglesia Armenia - Centro Armenio de Argentina; Jóvenes del Centro Armenio; Liga de Jóvenes de la UGAB; Logia Ararat; Organización Demócrata Liberal Armenia; Organización Juvenil de la Iglesia Apostólica Armenia; Unión Compatriótica Armenia de Marash; Unión Cultural Armenia Sharyum; Unión General Armenia de Beneficencia; Unión General Armenia de Cultura Física “Homenetmen"; Unión Juventud Armenia; Unión Patriótica Armenia de Aintab; Unión Residentes Armenios de Hadjín.

23/8/2018

A cien días de un nuevo comienzo

Al cumplirse los 100 días de la asunción del primer gobierno parlamentario armenio, establecido en virtud de la reforma constitucional de 2015, la Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) lo saludamos, augurándole éxitos en esta nueva etapa de la República de Armenia.

Como descendientes de sobrevivientes del Genocidio Armenio que encontraron favorable acogida en la República Argentina, integrándose, pero manteniendo a su vez su identidad y vínculo con la Madre Patria con plena libertad, nos enorgullece el carácter pacífico del cambio de gobierno por la voluntad de la movilización popular, así como la madurez de la dirigencia política evidenciada al evitar la repetición de la represión de 1996 y, sobre todo, la tragedia de 2008.

Entendemos que el sistema institucional del estado, y en particular el poder legislativo, pese a sus debilidades, ha demostrado la solidez necesaria, como para buscar soluciones consensuadas, evitando enfrentamientos e intransigencias. En este sentido merece destacarse la conducta del Primer Ministro electo por la Asamblea Nacional, Nikól Pashinian, al conformar un gobierno que incluye a todas las fuerzas políticas representadas en el poder legislativo. Asimismo, resulta satisfactoria la labor que desarrolla la comisión que debate la reforma de la ley electoral, con miras a las próximas elecciones parlamentarias.

Anima nuestro fervor patriótico el compromiso asumido, en forma inmediata por el Primer Ministro, con respecto a la República de Artsaj; el respaldo a las Fuerzas Armadas; y la firmeza demostrada ante las nuevas agresiones de Azerbaiyán. Todo ello permite avizorar la continuación de una política externa global equilibrada, en consonancia con una clara conciencia de la realidad geopolítica de Armenia, como así también, respecto de la importancia de sus alianzas estratégicas y el delicado y frágil equilibrio de fuerzas que exige la estabilidad regional. Finalmente, no es menor la expectativa que tales políticas engendran en la prosecución de los logros obtenidos por la diplomacia armenia, tendientes a integrarse a la Unión Económica Eurasiática y suscribir un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.

La tarea emprendida en pos del desmantelamiento de la corrupción y del sistema de privilegios, literalmente adueñados de la economía, es el inicio de su saneamiento, restableciendo así, la confianza y esperanza de los ciudadanos, y de todos los armenios del mundo, para un futuro mejor y el fortalecimiento de la República de Armenia.     

Saludamos la firme predisposición del Ministro de la Diáspora para profundizar y ampliar las relaciones con todas las comunidades de la diáspora, respetando sus instituciones y fomentando nuevos programas y proyectos de intercambios e integración. Nuestro encuentro del 5 de junio próximo pasado en Ereván, nos ha inspirado la confianza imprescindible para una cooperación mutua y próspera.  

Nos preocupa, las manifestaciones de grupos minoritarios que inmediatamente después del cambio de autoridades, emprendieron una ofensiva dirigida hacia nuestras instituciones y valores nacionales. Nos referimos en particular a las inusitadas, intolerables y reiteradas denostaciones dirigidas a la Iglesia Apostólica Armenia que como consecuencia lesionan y ponen en cuestionamiento a toda la Institución eclesiástica armenia; la IARA en su carácter de organización coordinadora de las Instituciones Armenias de la República Argentina, considera el deber de expresar el firme y absoluto respaldo hacia nuestra Iglesia Madre, tutora de la fe cristiana del pueblo armenio, y responsable de mantener y sostener bien en alto las creencias y tradiciones religiosas del que fuera el primer Estado en adoptar al cristianismo como religión oficial, en el año 301. Aguardamos de las autoridades de la República de Armenia la firme prevención para impedir la reiteración de semejantes comportamientos de desprestigio, que constituyen gravísima afrenta para toda la Iglesia Armenia.

La comunidad armenia de la República Argentina mantiene su firme compromiso con la República de Armenia, con la República de Artsaj y con una justa resolución de la Causa Armenia, en demanda de reconocimiento y compensación por el Genocidio cometido por el Estado turco entre 1915 y 1923. A cien días de este Nuevo Comienzo en la Madre Patria redoblamos nuestra confianza hacia un futuro prometedor de la República de Armenia.

Comunidad Armenia de la República Argentina

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19/7/2018

Respuesta al Embajador de Azerbaiyán

A raíz de las opiniones vertidas por Rashad Aslanov, Embajador de la República de Azerbaiyán en Argentina, en el diario Clarín el 9 de julio en la carta "El objetivo de Azerbaiyán es recuperar la integridad territorial", en respuesta a la nota titulada "Artsaj y Azerbaiyán, ¿continuará la guerra?", publicada el 2 de julio en el mismo medio, desde las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) nos vemos en la obligación de aclarar algunos puntos.

La población de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) siempre se ajustó a derecho y a la legislación vigente. Su proceso de independencia transitó las mismas vías legales que el de la República de Azerbaiyán. Esta última, al proclamarse heredera de la República Democrática de Azerbaiyán de 1918 -que nunca fue formalmente reconocida por la comunidad internacional ni por la Sociedad de las Naciones-, nunca tuvo soberanía oficial sobre Nagorno Karabaj. El proceso de independencia que comenzó en 1987 en la Región Autónoma de Nagorno Karabaj fue respuesta directa a las matanzas y persecuciones por parte del gobierno de la Azerbaiyán soviética.

El 12 de mayo de 1994 la República de Azerbaiyán, la República de Armenia y la República de Nagorno Karabaj firmaron un cese del fuego bajo el auspicio de Rusia, ratificados el 6 de febrero de 1995 bajo el auspicio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Esto constituyó un reconocimiento oficial de Karabaj como una de las partes del conflicto por parte del propio gobierno de Azerbaiyán. Las cifras de la población actual, las cuales intenta "desmentir" el Embajador, carecen de cualquier tipo de fuente oficial, ya que el gobierno de Azerbaiyán no tiene control sobre la región desde hace décadas y, por lo tanto, no pudo realizar un censo para determinar esos datos.

Cabe destacar que Armenia brinda asistencia militar al Ejército de Defensa de Artsaj en su frontera porque de ello depende la supervivencia de la población, la misma que sufrió una limpieza étnica cuando estaba bajo el dominio de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán. Armenia no reconoce la independencia de Artsaj porque, de hacerlo, modificaría el estatuto de una de las partes del conflicto, con lo cual se terminaría el proceso de negociaciones.

En ese sentido, al citar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, se oculta al verdadero y único organismo encargado de la resolución del conflicto: el Grupo de Minsk de la OSCE. Cabe recordar que la posición oficial de Argentina es de apoyo al "proceso político del Grupo Minsk, aceptado por Armenia y Azerbaiyán", según el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

Hechas las aclaraciones históricas, recordamos que hay tres periodistas del diario Clarín en la lista negra del gobierno de Azerbaiyán. A ellos se les prohíbe la entrada a Azerbaiyán por haber visitado la República de Artsaj para ejercer su trabajo de informar sobre la situación en la región. El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, amenaza periódicamente con reiniciar la guerra contra Artsaj y Armenia mientras mantiene desde hace décadas una política estatal de racismo y xenofobia contra los armenios, sostenida mediante persecución y hostigamiento a opositores, activistas y periodistas.

 

Frente a este panorama, hacemos un llamado a los medios de comunicación argentinos a que evalúen en profundidad la decisión de publicar cada una de las cartas de respuesta de la Embajada azerbaiyana. Entendemos la lógica democrática del derecho a réplica, pero también creemos en el rol social que cumplen los medios de nuestro país y en su rigurosidad periodística en términos informativos. Es por eso que pedimos a los editores responsables que consideren si cada publicación o nota sobre Artsaj tiene que venir acompañada de una "carta de respuesta" de una de las partes del conflicto que representa a un gobierno autoritario, negacionista del Genocidio Armenio y diametralmente opuesto a cualquier concepción de la libertad de prensa.

 

 

Comunidad Armenia de la República Argentina

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24/4/2018

Comunicado de IARA por el 103º aniversario del Genocidio Armenio
 

Este 24 de Abril se cumple un nuevo aniversario del Genocidio Armenio perpetrado por el gobierno del imperio turco otomano contra la población armenia según un plan de exterminio sistemático a partir de 1915. Durante ese proceso, que fue declarado como crimen contra la humanidad por las potencias aliadas, fueron asesinados un millón y medio de armenios, considerados desde 2015 como Santos Mártires de la Iglesia Armenia. Se trata de uno de los crímenes más aberrantes de la historia del que también fueron víctimas los pueblos griego y asirio. Los 103 años de impunidad transcurridos son una herida abierta para los descendientes de los sobrevivientes así como para la humanidad entera. A pesar de las abundantes e indiscutibles pruebas y evidencias existentes, su principal responsable, el Estado turco, desde entonces viene manteniendo una persistente posición negacionista, la última y actual fase de su política genocida.
 
Decenas de países han reconocido oficialmente el Genocidio Armenio, tales como Alemania, Argentina, Austria. Bélgica, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Chipre, Eslovaquia, Francia, Grecia, Italia, Líbano, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Paraguay, Polonia, República Checa, Rusia, Siria, Suecia, Suiza, Uruguay y Venezuela. Corresponde recordarlos y valorarlos porque han privilegiado la justicia y la verdad histórica sobre otros intereses.
 
El Papa Francisco ha tenido un rol muy activo y solidario de acompañamiento a la comunidad armenia del mundo en su reclamo de reparación del genocidio. Entre sus loables gestos se destaca la realización de la misa del 24 de abril de 2015 en la Basílica de San Pedro, en memoria de las víctimas del Genocidio Armenio así como su presencia en el Memorial del Genocidio Armenio “Dzidzernagapert” en Ereván, durante su visita a Armenia en 2016, con palabras muy valientes en ambos casos. El fuerte compromiso y la sensibilidad del Papa respecto de este tema no son casuales. Como Arzobispo de Buenos Aires acompañó las recordaciones del Genocidio Armenio, entablando con nuestra comunidad una relación fraternal que nos llena de orgullo y agradecimiento.
 
La República Argentina es el único país en el mundo donde el Genocidio Armenio es reconocido a nivel de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En 1987 el Presidente Raúl Alfonsín lo hizo públicamente durante una cena en su honor organizada por las instituciones de la comunidad armenia. Asimismo,  la ley 26.199 votada en 2006 y promulgada por el Presidente Néstor Kirchner el 11 de enero de 2007 declaró el 24 de abril "Día de Acción por la Tolerancia y Respeto entre los Pueblos" en conmemoración del Genocidio Armenio. Finalmente, el 1º de abril de 2011 la Justicia Argentina declaró en "sentencia definitiva" que el Estado de Turquía cometió "el delito de genocidio contra el pueblo armenio".
 
En 2014, en ocasión de la visita oficial del entonces Presidente de la República de Armenia, Serge Sarkisian, el Presidente Mauricio Macri, en ese momento Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, inauguró el predio donde se edificará un museo de la memoria del Genocidio Armenio.
 
Desde el regreso de la democracia, el Estado argentino mantiene en materia de Derechos Humanos una política ejemplar, y siempre ha estado a la vanguardia en lo que respecta al reconocimiento del Genocidio Armenio. La comunidad armenia tiene la expectativa de que el Estado argentino se mantenga firme en sus convicciones y sea un modelo a seguir por el resto de los países del mundo. De ese modo, Turquía quedará más aislada en su política negacionista, no teniendo otra  alternativa que aceptar esta página oscura de su historia, asumir sus responsabilidades y afrontar las reparaciones pertinentes.
 
Esta firme reivindicación de la memoria de nuestros mártires, inclaudicable y pacífica, no la realizamos desde la victimización ni con un ánimo revanchista, sino en reclamo de verdad, memoria y justicia, pilares indispensables sobre los cuales se puede construir un futuro de armonía entre Armenia y Turquía, dos países vecinos cuyos pueblos han convivido por siglos, pero también para que nunca más haya genocidios.
 
La no condena, la banalización, el olvido y la impunidad de estos terribles crímenes de lesa humanidad sientan un pésimo precedente para el mundo. Es una dolorosa lección que el Genocidio Armenio nos ha enseñado. La lucha por el reconocimiento y la reparación es un compromiso muy valioso que la comunidad armenia mantiene y la trasciende, alentando el involucramiento de todos.

 

 

IARA

Instituciones Armenias de la República Argentina

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25/2/2018

Comunicado de IARA: Satisfacción por el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte del Parlamento de los Países Bajos

Las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) hacemos pública nuestra satisfacción por la resolución de reconocimiento del Genocidio Armenio emitida por el Parlamento de los Países Bajos la semana pasada.

 

Reafirmando el compromiso con la verdad histórica que ya había asumido en el año 2004, la Cámara Baja de esa legislatura además exhortó al canciller neerlandés a participar de la conmemoración del genocidio en la República de Armenia.

 

Esta resolución se inserta en una larga lista de declaraciones estatales que dan bases a los reclamos dirigidos al Estado turco, que niega el genocidio de 1.500.000 armenios entre 1915 y 1923.

 

La República Argentina reconoció el Genocidio Armenio mediante la Ley Nº 26.199 y, en el marco de los "Juicios por la Verdad", declaró la responsabilidad del Estado turco por sentencia judicial. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cedió un terreno para la construcción del Museo del Genocidio Armenio, que es un proyecto en marcha.

 

El reconocimiento holandés integra ahora el reclamo de reconocimiento y reparación dirigido a Turquía, exigencia fijada por la República de Armenia y su Diáspora en la Declaración Pan-Armenia por el Centenario del Genocidio Armenio de 1915.

IARA

Instituciones Armenias de la República Argentina

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16/2/2018

Comunicado de IARA ante la negativa del Estado israelí de reconocer el Genocidio Armenio

Las Instituciones Armenias de la República Argentina (IARA) hacemos pública nuestra preocupación ante la nueva negativa del Estado israelí de reconocer el Genocidio Armenio.

 

Mientras cada vez son más los académicos, intelectuales, personalidades políticas y organizaciones de la sociedad civil israelí que reconocen el Genocidio Armenio, el gobierno de Israel, a través de su viceministro de Relaciones Exteriores, Tzipi Hotovely, argumenta oficialmente que no reconoce este crimen de lesa humanidad “por su complejidad y repercusiones diplomáticas, y porque tiene una clara conexión política”.

 

Conformada por descendientes directos de las víctimas del Genocidio Armenio perpetrado por las autoridades del Imperio Otomano, las instituciones de la comunidad armenia de la República Argentina expresamos nuestro rechazo a la decisión y nuestra preocupación ante la persistente falta de condena por parte del Estado israelí.

 

Al mismo tiempo, agradecemos al diputado Yair Lapid del partido Yesh Atid, quien presentó un proyecto de ley para el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de parlamento israelí y a aquellos que acompañaron su iniciativa, que finalmente fue rechazada.

IARA

Instituciones Armenias de la República Argentina

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10/11/2017

Carta abierta de la comunidad armenia de Argentina a los miembros de la Asamblea Nacional de la República de Armenia en apoyo al proyecto de ley contra la violencia doméstica

Nosotros, representantes de las Instituciones Armenias de la República Argentina, seguimos con gran interés el reciente debate surgido en diversos ámbitos de la República de Armenia con relación al proyecto de ley que penaliza la violencia doméstica. Un debate que sin dudas refleja la evolución de Armenia como república democrática, al plasmar en la normativa del país una realidad común a numerosos países, pero que al decidir penalizarla demuestra la madurez de nuestra nación.
 
Como armenios de la Diáspora que habitamos en la República Argentina, es nuestro deseo que el Parlamento armenio apruebe dicho proyecto de ley, permitiendo que la mujer armenia, protagonista vital de la sociedad local, pueda tener una vida sin temor a la violencia y al trato injusto, para que la violencia contra las mujeres sea erradicada de la sociedad armenia y la igualdad de género se transforme en una realidad y un paso adelante hacia los derechos de la mujer.
 
Agradecemos su tiempo y su dedicación a este tema tan trascendental, no sólo para los habitantes de la República de Armenia, sino también para los armenios de todo el mundo. Con sinceros deseos de su apoyo incondicional para que la Asamblea Nacional apruebe el proyecto de ley que penaliza la violencia doméstica,
 
Comunidad Armenia de la República Argentina

 

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4/8/2017

Preocupante prohibición de la expresión “Genocidio Armenio” en Turquía


La comunidad armenia de la República Argentina manifiesta su profunda preocupación y rechazo a la decisión de la Asamblea Nacional de Turquía de prohibir el uso de la expresión  “Genocidio Armenio” en el recinto parlamentario. La iniciativa presentada por el partido  gobernante Justicia y Desarrollo (AKP) fue aprobada con el apoyo de bloques aliados.

La ley contempla un castigo para aquellos legisladores que “insulten la historia y el pasado común del pueblo turco” al usar la expresión “Genocidio Armenio” para referirse a “los acontecimientos de 1915″. La prohibición abarca también a los términos “Kurdistán” y “provincias kurdas”.

Se trata de un antecedente gravísimo que profundiza dos rasgos temibles del gobierno turco. Por un lado, el negacionismo, una política de Estado que Turquía viene manteniendo sistemáticamente acerca del Genocidio Armenio. Este crimen de lesa humanidad que provocó un millón y medio de víctimas aún no ha sido debidamente reconocido ni reparado por sus autores, a pesar de la amplia documentación probatoria existente y que un número creciente de países ya lo han reconocido en solidaridad con el pueblo armenio, dejando al Estado turco cada vez más aislado en su negación de este oscuro episodio histórico de la humanidad, que lo tiene como autor y responsable.

Por otra parte, la sanción de esta ley agrava el sesgo autoritario del actual gobierno turco, ya que coarta la libertad de expresión nada menos que en un ámbito institucional y deliberativo como el parlamento. Esto viene a sumarse a las fuertes restricciones ya existentes para las masas populares, que reiteradamente han sufrido el bloqueo de redes sociales y páginas de internet de uso masivo, entre otras medidas despóticas.

Este tipo de accionar, que forma parte de una conducta metódica del régimen del presidente Recep Tayyip Erdogan, se acentuó tras el fallido intento de golpe de Estado de hace un año, que si bien sus circunstancias no han sido  totalmente esclarecidas, le sirvió al gobierno para exacerbar la persecución a políticos y periodistas disidentes, varios de los cuales fueron encarcelados.

La decisión del parlamento además configura un panorama seriamente preocupante para las minorías de la región; entre ellas, los armenios. La normativa adoptada para regular las intervenciones en el parlamento, también quita beneficios a quienes “se abstengan de prestar juramento”, “utilicen términos contrarios a la integridad indivisible del Estado con su territorio y nación”, y prohíbe llevar carteles o pancartas. Es evidente que la decisión  está dirigida particularmente contra el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), una agrupación opositora de centroizquierda que acompaña las reivindicaciones de las minorías en Turquía, entre cuyos miembros se encuentra el diputado de origen armenio Garo Paylan, quien ya ha sufrido la censura e incluso agresiones físicas en la Asamblea Nacional por hablar del Genocidio Armenio.

Ante esta nueva grave medida adoptada en Turquía que va en contra de la verdad y la justicia para un millón y medio de víctimas y que afecta la libertad de expresión, manifestamos nuestra enérgica condena y llamamos a todos los espacios del arco político argentino a acompañar nuestro repudio.

 

IARA
Instituciones Armenias de la República Argentina
4 de agosto de 2017
Buenos Aires, Argentina

 

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30/1/2017

La comunidad armenia de Argentina rechaza la visita del canciller de Turquía


La comunidad armenia de Argentina, que llegó a Sudamérica en calidad de refugiados y sobrevivientes del genocidio perpetrado por el Estado turco entre 1915 y 1923, rechazamos y repudiamos la visita del Canciller de Turquía, Mevlüt Çavuşoğlu, a Argentina.

No solo Çavuşoğlu es el representante del Estado perpetrador del crimen de lesa humanidad, sino que su figura constituye el brazo ejecutor de la política negacionista que históricamente adoptó Turquía: como Canciller, Çavuşoğlu dedicó su trabajo a intimidar a cualquiera que reconozca o siquiera nombre el Genocidio Armenio: cabe recordar los casos de Rusia, el Parlamento Europeo y el Vaticano en 1915 y Alemania y Estados Unidos en 2016.

En distintas ocasiones, Çavuşoğlu repite que cualquier pronunciamiento sobre el asunto que no venga de las partes (Armenia-Turquía) perjudica la reconciliación entre ambos pueblos. Sin embargo, solo critican las declaraciones que no son “favorables” a Turquía, ya que no emiten comunicados cuando el presidente negacionista de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, habla de las “mentiras armenias”, por ejemplo.

Otro patrón del doble discurso y las mentiras del Canciller Çavuşoğlu se ve en lo que ellos llaman “memoria justa”, concepto muy similar a la tristemente célebre “teoría de los dos demonios” argentina, cuando se apela a “los sufrimientos de todas las partes” como una nueva etapa del negacionismo. Esto implica que los armenios y los turcos eran dos partes diferentes en un conflicto, y no constituía una relación Estado-ciudadanos. Çavuşoğlu llegó a decir que el Papa Francisco “discriminó entre los sufrimientos” cuando habló del Genocidio Armenio.

Consideramos que su trabajo como Canciller consiste únicamente en exportar el modelo de censura a la libertad de expresión que mantiene el régimen del Presidente turco Recep Tayyip Erdogan contra su propio pueblo. Esto se ve evidenciado en las tantas ocasiones en que la diplomacia turca hizo lobby para bloquear las resoluciones de solidaridad con el pueblo armenio a lo largo de toda la región de Sudamérica.

En este sentido, nos preguntamos: ¿A qué vino el Canciller de Turquía? ¿Con quién se va a reunir? ¿Con qué objetivos?. Hacemos un llamado a las autoridades de los países que lo recibirán a que consideren estos antecedentes de la diplomacia turca y, a su vez, los precedentes nacionales, que demuestran el firme compromiso de nuestros países con la verdad histórica del Genocidio Armenio.

La Ley 13.326 de Uruguay y la Ley 26.199 de Argentina, así como también la resolución 550/2015 del Senado Federal de Brasil son pilares de la política de Derechos Humanos en nuestra región, y conforman un estándar irrenunciable. En ese marco, exhortamos a las autoridades responsables de la política exterior de nuestros países a evitar la adhesión a cualquiera de las múltiples manifestaciones del negacionismo y totalitarismo del Estado turco.

Comunidad armenia de Argentina

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